• Los diseños deben ser bioclimáticos, con aprovechamiento
de las energías renovables, orientaciones favorables hacia el
sol, protecciones y aislamientos adecuados a cada situación.
• Los materiales deben ser naturales, preferentemente autóctonos,
no tóxicos para la salud, duraderos y reciclables.
• Los sistemas constructivos deben respetar el medioambiente,
aprovechando los recursos naturales con responsabilidad ecológica,
adaptando las soluciones de la arquitectura tradicional a las nuevas
necesidades.
Ver
criterios de Bioconstrución.