Ácaros invisibles pero peligrosos: como evitarlos

El polvo doméstico está compuesto de miles de partículas procedentes de distintas sustancias como el polen, esporas de hongos, restos de alimentos entre otras.

En esta biomasa, viven también pequeños seres vivos y entre ellos, unos diminutos arácnidos llamados ácaros considerados, junto con el polen, responsables de originar la mayor carga alergénica procedente del polvo doméstico. No son visibles puesto que su tamaño está entre 0,2 – 0,4 mm y aunque el animal en si no es dañino, si lo son sus excrementos por contener una sustancia denominada Der p1, causante de la alergia al ser inhalada con el polvo fino. Se han contabilizado 150 tipos distintos de ácaros que viven en el polvo, en Europa las especies más habituales son la Dermatophagoides pteronyssimus (entre el 70%-92% pertenecen a esta especie), la Euroglyphus y la D. Farinae.
Las enfermedades y/o síntomas más comunes provocadas por este alérgeno son el asma alérgico, rinitis, conjuntivitis y dermatitis entre otras, teniendo en cuenta que bajo el concepto de alergia se entiende un cambio en el sistema inmunitario, el cual supone una mayor sensibilidad a coger enfermedades de todo tipo. Aproximadamente un 10% de la población europea sufre las consecuencias de la contaminación producida por los ácaros y se calcula que un 15% de la población infantil española está afectada de asma, siendo el polvo doméstico uno de los mayores causantes de esa enfermedad.

El hábitat natural donde se alimentan y reproducen los ácaros se encuentra en la piel y cuero cabelludo, pero sobre todo en la vivienda, alojados en colchones, ropa de cama, moquetas, alfombras, cortinas y textiles en general. Se alimentan de escamas cutáneas de personas y animales, y el clima ideal para su supervivencia y proliferación es el de una temperatura aproximada de 25¼C y de una humedad relativa de entre el 60% y el 80% dependiendo de la especie.
Por pruebas realizadas en distintos materiales sabemos que los ácaros se reproducen más en textiles naturales, especialmente en la lana, que en textiles sintéticos. La lana por ejemplo, puede llegar a absorber un 33% del agua eliminada por una persona, mientras que la poliamida sólo un 3%. Sin embargo, eso solamente ocurre cuando el entorno o la construcción son herméticos y no permiten una buena circulación del aire. Si por ejemplo la ropa de cama es de tejidos naturales pero la cama está plastificada, y los revestimientos de la habitación también, es evidente que el agua acumulada por los textiles en cuestión queda acumulada creando por lo tanto un clima más propicio a la acumulación de ácaros.

Estudios realizados por varios expertos han afirmado que a partir de una concentración de 10 mg de ácaros por gramo de polvo pueden aparecer problemas de alergia.
Mediante un análisis de muestras de polvo o bien realizando una simple prueba con un método llamado comercialmente Acarex que se puede adquirir en farmacias, se puede establecer la cantidad de ácaros que habitan en nuestras casas.

El Dormitorio
Constituye sin lugar a dudas el espacio apropiado para contribuir a la supervivencia de los ácaros, por lo que hay que tener en cuenta los siguientes condicionantes:

  • Durante la noche, cada persona desprende aproximadamente unos 500 ml. de agua por lo que influye considerablemente el número de personas que duermen en una habitación directamente relacionado con el tamaño del espacio donde se duerme. Hay que añadir además el agua que se desprende de lavar, baños, de cocer.. que puede llegar a 12 litros al día.
  • En la cama se eliminan de 0,5 a 1 gr de escamas cutáneas, lo suficiente para alimentar a miles de ácaros durante meses.
  • Los ácaros alojados en las alfombras y cortinas suelen proceder de los colchones y ropa de cama.
  • Los materiales de construcción, mobiliario y elementos decorativos de la vivienda.
  • El grado de aislamiento y aireación.

Por lo tanto, las medidas de saneamiento deben partir de los condicionantes arriba mencionados.
Una construcción inteligente basada en criterios de bioconstrucción, respetando la transpirabilidad de la vivienda además de un estudio correcto de los sistemas de ventilación, calefacción y aislamientos, supone la medida preventiva ideal a cualquier problema de contaminación en un espacio cerrado.

Consejos prácticos
Factores a tener en cuenta para poder reducir o eliminar el foco alérgeno:

  • En los dormitorios: mantener la humedad relativa del aire a poco menos del 50% y la temperatura entre 20-22¼ C.
  • Eliminar el polvo con regularidad fregando con agua o bien usando aspiradoras que deben ser de las llamadas clase S con filtros H.E.P.A. por los motivos siguientes: el polvo tiene un tamaño de hasta 0,5, mm que puede ser aspirado por los pulmones, los filtros H.E.P.A. son los utilizados en quirófanos y laboratorios por lo que son capaces de absorber partículas a partir de 0,3 mm.
  • Una buena ventilación es decisiva para erradicar los ácaros, por eso además de airear las habitaciones con frecuencia, ventilar bien la ropa de cama y sacarla al Sol por lo menos una vez por semana.
  • Lavar la ropa de cama a menudo y a una temperatura superior a 60¼C, en caso de los colchones resulta muy eficiente ponerlos en una sauna. Con temperaturas altas se mueren, en cambio el frío no les afecta.
  • Decorar con la menos cantidad posible de textiles y a ser posible separar el armario del lugar dónde se duerme, si no es posible, procurar que todos los muebles dónde se almacenan textiles de cualquier tipo tengan algún tipo de ventilación.
  • Eliminar de los dormitorios todo tipo de mobiliario que pueda cargarse electrostáticamente: plásticos, revestimientos de aglomerados, así como cualquier tipo de revestimiento que pueda emitir gases tóxicos como aldehídos, PCPs, PCBs, etc. puesto que ayudan al crecimiento de los ácaros. Los materiales naturales son de por sí buenos reguladores de la humedad, por ese motivo se debería evitar el uso de materiales plastificados que impiden la respiración de la vivienda, tanto en la construcción como en la decoración.
  • Reducir al máximo la posible contaminación electromagnética ya que también propicia la aparición de ácaros.
  • Calefacción que evite la circulación de partículas de polvo (por ejemplo, la calefacción por suelo radiante en combinación con una alfombra contribuye enormemente al crecimiento de ácaros.
  • Existen acaricidas en el mercado convencional, no obstante su uso no es recomendable debido a los biocidas que contienen este tipo de productos. En caso de que sea imprescindible su uso, procurar que los componentes sean totalmente naturales.

…Y un dato más: donde sobreviven los ácaros, viven con toda probabilidad hongos y mohos, también amigos de la humedad y causantes de muchas enfermedades. Una vez más hay que decir que una construcción inteligente puede ahorrarnos muchos problemas aportándonos una mejor calidad de vida.

Más información: www.milbenforschung.de

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2 thoughts on “Ácaros invisibles pero peligrosos: como evitarlos

  1. En mi casa tengo ácaros lavo la ropa de cama la saco al sol echó vinagre blanco en mi colchón ventilo él cuarto .y no se acaban mi hijo tiene muchos granos no se le quitan que hago para combatirlos estoy desesperada viví en mexicali b.c aquí hace mucho calor y siguen
    V

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