A qué esperamos? 3.800.000 personas sin vivienda digna en Francia

„On Attend Quoi? A qué esperamos? para hacer del alojamiento una prioridad„ es el lema de la campaña lanzada por la fundación Abbe Pierre y que presenta la exposición fotográfica „ Retratos de la Francia mal alojada“, realizada por Sebastien Godefroy. Son veinte personas que ha encontrado en su viaje en bicicleta por todo el país durante el mes de julio. Del 12 de septiembre al 9 de octubre se asoman al ayuntamiento de París recordándonos que cada vez son más los afectados y que el alojamiento es un derecho constitucional.

En la región parisina explotan los precios. Los pueblos periféricos van perdiendo su manera de vida y arquitectura típica convirtiéndose en barrios monótonos. Una familia francesa se gasta un 25% de sus ingresos en vivienda y otro 25% en alimentación. Hoy tener un empleo ya no es garantía de poder costearse un alquiler, la cuarta parte de las personas sin techo trabaja en algo, pero sin domicilio ni dirección no hay ayudas sociales.

El acceso a un alojamiento es un proceso largo para estudiantes, jóvenes independientes, familias monoparentales, enfermos, personas en reinserción, víctimas de catástrofes naturales, gente con pocos recursos. Si añadimos discapacidades, es casi imposible. Recurrir a la solidaridad de la familia es un imperativo.

Se considera que faltan 500.000 viviendas, mientras casi 3.000.000 están vacías. Hay 1.800.000 demandas para acceder a pisos sociales. Muchos escapan a las estadísticas malviviendo en chozas por el campo, en caravanas, acampando en los bosques de la ciudad o bajo los puentes. Estos últimos son tantos que durante la inundación del Sena en primavera se les prepararon albergues. Más los refugiados huidos de violencia y pobreza.

Las cifras aumentan. Unos 19.000 personas viven en barrios de chabolas, de los cuales un tercio en París. Abbe Pierre en su campaña „ 25 años de chabolismo“, junto a otras 15 asociaciones, interpela a los poderes públicos a seguir utilizando el término barrio de chabolas en lugar de „campamento ilícito“. Reconocer su existencia, integrarles y no perder dinero en costes de expulsión será más provechoso que sólo cambiar el nombre.

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Otra solución que cuesta cara al Estado y que no satisface a nadie ni sustituye a un hogar, es la de alojar familias en una habitación de hotel, a menudo en malas condiciones de seguridad, sin poder cocinar ni lavar. Deben renovar el contrato semanalmente y mudarse donde hay vacantes, lo que perjudica la escolarización.

En zonas rurales en las que disminuye la población y las infraestructuras, muchas casas envejecen y pierden valor por la falta de interés en este patrimonio. Agricultores y pequeños empresarios empobrecidos, ancianos aislados no pueden sufragar gastos para modernizarlas, aunque sean propietarios.

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Las asociaciones y ONGs colaboran con los afectados preparándoles los complicados trámites requeridos para poder optar a las viviendas sociales, facilitándoles el acceso temporal a un alojamiento, a una dirección y a un buzón, concediendo microcréditos para renovar, colaborando con los gremios locales para facilitar los trabajos, etc. Proponen soluciones para edificar más y mejor en equilibrio con el entorno, ganar puestos de trabajo calificados por todo el territorio, renovar patrimonio, crear nuevas maneras de hábitat compartidas, en cooperativas, simplificar el sistema de ayudas, mejorar la financiación autoabastecerse con energías renovables. Piden políticas a largo plazo para evitar la exclusión social y ganar en calidad de vida y salud. A qué se espera?

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2 thoughts on “A qué esperamos? 3.800.000 personas sin vivienda digna en Francia

  1. Deberíamos pensar que una vivienda es casi tan importante como comer. Sin ella es difícil sentirnos orgullosos de nuestra tierra. Tampoco creo que la solución sea regalarla; en algunos países, el estado te financia algo la casa para que todos tengan una vivienda digna.

    • Entre 2 personas es más llevadero que una sóla la VPO, son mejores que las de cualquier barrio simpluco o marginal de todas formas pretender engañar empeñandola para toda la vida a la gente es anticonstucional por lo tanto ilegal, haber si se arregla todo y todo el mundo vive en paz y no se mete en parte y parte y multa y multa y el tinglee de la tontería y la idiotez

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